Si existiera una varita magica para satisfacer un deseo humano, la mayoria pediria salud, otros riqueza, otros amor; pero una gran minoria pediria la paz.
La paz contiene todas las anteriores y es el tesoro oculto que nadie sabe donde encontrar y menos por donde empezar a buscar. A traves de la historia de la humanidad, quien ha pedido salud, dinero y amor, aun recibiendolo todo, al final, lo ha querido cambiar por la paz, suplicando a Dios, un Dios que no llego a conocer en medio de la riqueza, el amor humano, de sentimientos y de sentidos y la salud que le daba una felicidad que por momentos se le perdia. Anhelada paz, que todos los gobiernos del mundo, buscan a veces con afan politico, pero solo quedandose en la satisfaccion de unos pocos o en los intereses de unos grupos que toman partido para sostenimiento en el poder desorientado.
Se logra acuerdos de paz, momentaneos, ante el clamor social de banderas blancas ensangrentadas que se levantan, o por la presion social, ante la impotencia humana de recuperar los principios del respeto, el derecho a la vida entre tantos principios que dignifican al ser humano, por la imagen y semejanza que yace en su interno de espiritu divino que conserva la verdadera paz que el mundo no conoce.
A nombre de la paz, se han edificado moles estructurales, y dentro de ella, bustos de piedra que el mismo ser humano a idolatrado, por la doble ignorancia mental y espiritual. Poderes estructurales que se autoabastecen por el mismo humano, con la esperanza limitada en figuras humanas que lideran moles seudoreligiosas, moles seudopoliticas, seudosociales y seudocientificas-tecnologicas, que han prometido desde un cielo en la tierra biotrenizando al ser humano hasta un cielo en las alturas, mitificando al mismo humano.
La paz nace en el espiritu, en la sencillez y la placidez de la misma naturaleza desde la armonia de una flor, hasta la brillantez de una estrella, pasando por la mirada limpia del infante y el corazon clarificado del anciano que se traduce en su propia mirada. La Paz esta en el universo interno del mismo humano, pulsando en su propio corazon, que se une a su consciencia, la cual no le deja perder, aun se encuentre en la profundidad del abismo o ceguera espiritual. La paz renace cada dia, en el despertar del ave en su trinar, en el sol que se levanta, en la palabra suave de una madre, en la ola ritmica del mar, en el mantram sagrado del correr de un riachuelo, en la brisa que acaricia el rostro, en el verdor de un horizonte, en el fruto dispuesto a servir de alimento. La paz se construye cada dia, en el instante sin pasados ni futuros ilusorios, en la musica celeste de una galaxia que toca suavemente la superficie de un lago cristalino.
La paz se encuentra en un corazon limpio y sincero, sin dualidades, sin dobleces, sin enganos, sin egoismos, sin mentiras, sin miradas sentidales que conllevan a desenfrenos y placeres; se encuentra en una mente en consciencia sin razones ni logicas materilistas que desenbocan en poder subyugantes que claudican en su falsedad. La paz se encuentra en la aceptacion y reconocimiento de ser espiritu divino, antes que mente o materia; de aceptar nuestra constitucion del polvo de las estrellas y de nuestra descendencia cosmica; de reconocer que somos esencia divina, y que tenemos un principio eterno, de Unidad; se encuentra en el reconocimiento del mismo ser humano, mi semejante, de igual derecho a la recuperacion de su herencia universal y de igual derecho a recuperar su memoria universal, de igual derecho a constituirse Uno en un proceso de ascenso que le lleva a recuperar la sabiduria perdida y que le pertenece, en el encuentro de su verdadera identidad como Dios.
La paz esta en las cosas sencillas, claras como la luz, por lo tanto no se puede encontrar en la oscuridad ni en la desigualdad o favoritismos por division; la paz es como el petalo de una flor, que siempre esta al servicio de quien la toma y quien la toma esta al servicio de la misma flor, la cual no puede ser alterada ni manipulada, si no se tiene las manos limpias, la consciencia diafana.
La paz es el mismo corazon del universo que reposa en el corazon humano que ha buscado dejar de ser humano para hacerte eterno.
Si colocas la mano sobre tu corazon, podras escuchar la melodia de un sonido armonioso que recorre todo tu ser, diciendote que eres mas que esa forma y figura que ves, que eres el magnificiente sol que ilumina el universo, pero que tienes que dejarlo brillar y no ocultar con la ignorancia de saber de donde vienes, cual es tu mision sobre esta tierra y hacia donde vas despues de salir de esta tierra.
Eres lo mas maravilloso dentro del crear del universo; eres beneficiado de estar inscrito en el orden del universo, porque viajas en las mismas espirales cosmicas, haciendo parte de la ilimitacion y de la eterna verdad que eres tu mismo: Dios.
Conocete a ti mismo en tu propia verdad.
Templo de Luz y Sabiduria Isis y Osiris Ciudadano Universal Ciudadania Universal
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